3).------------ ESTUDIANDO NUESTRO FUTURO.
3-5).---------- VIEJA EDUCACION Y "NUEVA SUBJETIVIDAD".
Además, el actual sistema educativo se sustenta, también, sobre la negación del sentimiento, de la afectividad y de las emociones, de la importancia del factor subjetivo en el proceso de aprendizaje, en suma. Es una "educación fría". Sobre todo es una educación patriarcal. Mientras que los avances pedagógicos confirman una y otra vez el papel de la afectividad como impulsora y lubricante del conocimiento, sobre todo en los primeros y decisivos años, la tendencia dominante camina hacia el fortalecimiento de machismo, de la lógica helada del triunfo individualista, de la imposición de un modelo de adulto más duro. Contraofensiva patriarcal sustentada en la destrucción de la vida afectiva y emotiva anterior bajo la arrasadora invasión de los nuevos modelos hipersexuales, violentos, insolidarios, que imponen los medios audiovisuales. Los valores que transmite la vieja educación no responden a las preguntas de una juventud a la que han sumergido en un universo caótico y en un torbellino de propuestas y demandas de comportamientos superconsumistas, inestables y recargados de violencia. Para colmo, se oyen ya las primeras voces que con la excusa de aumentar la rentabilidad estudiantil proponen volver a las aulas unisexuales: los niños con los niños y las niñas con las niñas.
Todos los estudios progresistas y científicos insisten en la urgencia de recuperar el papel de la unidad psicosomática y afectivo-emocional en el proceso educativo, en general en cualquier proceso de conocimiento. Pero esta lógica tan simple choca con pederosísimos enemigos. De un lado, las férreas exigencias de la "nueva economía" no dejan espacio al calor solidario y al compañerismo, sino al mutuo despedazamiento competitivo. De otro lado, el aumento del número de mujeres trabajadoras y hasta empresarias y ejecutivas sólo se hace desde y para el orden patriarco-burgués, con su estética hipersexual y su imagen corporal dictatorial, excluyente y ultraminoritaria. Por último, la informatización y computarización del conocimiento, su individualización aisladora actual, refuerzan la frialdad despersonalizadora, la incomunicación personal y la desaparición de las relaciones colectivas e interpersonales. En un mundo en el que se disparan las frustraciones y malestares psicoafectivos, en ese mundo es cada vez más difícil introducir el compañerismo, la afectividad y el calor humano.